Se debe a este científico la simbología química moderna. Berzelius propuso utilizar, en vez de signos
arbitrarios, la primera letra del nombre latino del elemento, o en todo caso, la primera letra seguida de
otra representativa del sonido característico del nombre al ser dos o más los elementos cuyos nombres empezasen
por la misma letra. El tomar como base el nombre latino, pues el latín era entonces la lengua internacional
utilizada en la terminología científica, hizo que la proposición de Berzelius fuese universalmente aceptada.
Sin embargo, Berzelius incurrió en el orden científico en importantes errores, derivados en su gran mayoría
de su teoría electroquímica o teoría dualista acerca de la afinidad química. La teoría dualista intenta explicar
la atracción y repulsión que ejercían los polos eléctricos sobre las sustancias químicas durante los fenómenos
electrolíticos y constituye una nueva expresión de la antigua física de contrarios Según su hipótesis todo átomo
posee una carga positiva y una negativa, de ahí el carácter dual, a excepción del oxígeno que sólo poseía
carga negativa. Los átomos no son neutros sino que contienen un exceso de carga positiva o negativa. De este
modo, los elementos pueden ordenarse en una serie en que cada uno es electropositivo respecto a los que lo
anteceden y electronegativo respecto a los que le suceden.
Para Berzelius, la formación de los compuestos químicos ocurre cuando se neutralizan parcialmente las cargas. La
existencia de moléculas constituidas por dos átomos iguales no era explicable a partir de los postulados de su
hipótesis dual, por lo que no es de extrañar su rechazo al principio de Avogadro.
La teoría dualista, según la cual todo compuesto estaba formado por una parte positiva y otra
negativa, fue fecunda en la comprensión de los fenómenos electrolíticos, explicaba la naturaleza de
las fuerzas de afinidad que mantenían unidas las sales y otros compuestos, y era posible entender
a partir de ella, las reacciones de neutralización, y de intercambio. De ahí su aceptación por los químicos de la época.
La hipótesis de Avogadro no fue la única idea científica rechazada de plano por Berzelius. Se
opuso a los trabajos de Faraday acerca del equivalente electroquímico, al confundir las magnitudes de
cantidad de electricidad e intensidad de corriente, y como se verá con posterioridad, también rechazó la
teoría de los radicales en el campo de la Química Orgánica por ir en contra de su hipótesis dualista.
Berzelius publicó sus ideas en un texto de Química del cual se realizaron cinco ediciones entre 1808 y
1848, y contribuyó a la publicación del primer anuario de Química el Jahresbericht über die Fortschritte der
physischen Wissenschaft.
El caso Berzelius es otro ejemplo más de la influencia de determinados paradigmas teóricos en el análisis
de los resultados científicos, y del hecho cierto de que la historia de la Química, conoció de
avances, retrocesos, errores, aciertos, y no avanzó por un camino triunfal de verdades inequívocas.
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